...prestar
servicio sin esperar nada a cambio.
El hombre obtiene
innumerables beneficios de la Naturaleza y disfruta de
diversas maneras las comodidades que ella ofrece.
Mas, ¿cuál es la
gratitud que le expresa tanto a la Naturaleza como a Dios?
El hombre se está olvidando de lo Divino que es el Único
Proveedor de todo.
Es por esta razón
que ha llegado a ser víctima de varias dificultades y
calamidades. Mientras recibe incalculables
beneficios de la Providencia, no le ofrece nada a cambio
ni a la Naturaleza ni a Dios.
Esto demuestra cuan
desnaturalizada y desalmada es la conducta del hombre.
Siendo que se nos manda devolver bien por mal, ¡cuán
indigno resulta el ni siquiera devolver bien por bien!
El hombre debiera
aprender la gran lección que la Naturaleza intenta enseñarle
– la lección del prestar servicio sin esperar nada a
cambio.
S.S.B.